Mourinho rompe el silencio sobre la polémica racista entre Vinícius y Prestianni

José Mourinho habló públicamente por primera vez sobre la polémica racista entre Vinícius Júnior y el extremo del Benfica Gianluca Prestianni, ocurrida en febrero de 2026 — un tema que se vuelve considerablemente más incómodo porque Mourinho, entonces entrenador del Benfica, hoy dirige al Real Madrid y por lo tanto al propio Vinícius.
Qué pasó en febrero
El incidente ocurrió durante un cruce de eliminatorias de Champions League entre el Benfica y el Real Madrid. Después de que Vinícius marcara y festejara frente a los hinchas locales —por lo que fue amonestado— Prestianni se tapó la boca con la camiseta y le dijo algo que Vinícius, respaldado por compañeros del Real Madrid como Kylian Mbappé, denunció como un insulto racista.
El árbitro François Letexier detuvo el partido durante unos diez minutos bajo el protocolo de incidentes racistas de la FIFA, vigente desde mayo de 2024, mientras Vinícius se negaba en un primer momento a seguir jugando. La UEFA suspendió a Prestianni y abrió una investigación formal a cargo de un inspector de ética; al cerrarse, el extremo argentino fue sancionado por conducta discriminatoria y no por una acusación formal de racismo, y el Benfica negó que hubiera admitido usar un insulto racial.
Un cambio de roles incómodo
En su momento, Mourinho —entonces entrenador del Benfica— recibió fuertes críticas por sugerir que Vinícius había provocado el insulto con su festejo de gol; la organización antidiscriminación Kick It Out lo acusó de "gaslighting". Desde entonces, Mourinho dejó el Benfica y volvió al Real Madrid para la temporada 2026/27, lo que significa que hoy dirige justamente al jugador que estuvo en el centro del incidente que él mismo fue acusado de minimizar.
Rompe el silencio
Esta semana, Mourinho dijo que fue "masacrado por la opinión pública, sobre todo por tantos oportunistas, en una situación que fue absolutamente incontrolable", y agregó que en su momento se sintió "crucificado" por la opinión pública. Señaló que Prestianni nunca fue sancionado específicamente por racismo, y que la disputa se redujo a la palabra de un jugador contra la del otro: "nadie tenía ninguna prueba".
Ni el Real Madrid ni Mourinho dieron indicios de que las declaraciones vayan a afectar su relación con Vinícius, que sigue siendo una pieza clave del plantel bajo su nuevo entrenador de cara a la Jornada 2.
